El Valle de Ricote es uno de esos lugares que sorprenden sin necesidad de grandes artificios. Paisajes verdes junto al río, pueblos con historia, huerta tradicional y una tranquilidad difícil de encontrar hoy en día. Si te estás preguntando qué hacer en el Valle de Ricote un fin de semana, la respuesta es sencilla: disfrutar sin prisas.
Este rincón del interior de la Región de Murcia es perfecto para una escapada corta, tanto en pareja como en familia o con amigos. En dos o tres días puedes conocer lo esencial del valle y, sobre todo, desconectar de verdad.

Viernes: llegada y primera toma de contacto con el valle
La mejor forma de empezar un fin de semana en el Valle de Ricote es llegar sin planes cerrados. Una vez instalado en el alojamiento, lo ideal es dar un primer paseo por los alrededores para empezar a conectar con el entorno.
Muchos visitantes destacan lo mismo: el silencio, el olor a huerta y la sensación de estar lejos de todo, aunque en realidad los pueblos están muy cerca entre sí. Una cena tranquila, productos locales y una noche sin ruido son el mejor comienzo.
Sábado: pueblos con encanto y naturaleza
Pasear por Abarán, uno de los corazones del Valle de Ricote
Abarán es uno de los municipios más conocidos del valle y una parada imprescindible. Pasear por su casco urbano, acercarse al río Segura o recorrer alguno de sus caminos rurales permite entender por qué esta zona ha estado ligada a la huerta durante siglos.
Es un plan sencillo, pero muy auténtico, ideal para quienes buscan qué ver en el Valle de Ricote sin masificaciones.
Descubrir Blanca y su entorno natural
A pocos minutos se encuentra Blanca, un pueblo con mucho encanto, calles tranquilas y vistas al valle. Desde aquí se pueden hacer pequeños paseos por la ribera del río o simplemente sentarse en una terraza y observar el paisaje.
Este tipo de planes encajan perfectamente con una escapada rural: moverte poco, disfrutar mucho y dejar que el entorno marque el ritmo.
Comer sin prisas y volver a descansar
Una de las grandes ventajas de pasar un fin de semana en el Valle de Ricote es que todo está cerca. Después de comer, apetece volver al alojamiento, descansar un rato, leer o simplemente no hacer nada.
Este tiempo “muerto” es, en realidad, uno de los mayores atractivos de la zona.
Domingo: huerta, paseos y despedida tranquila
Caminos rurales y paisaje del valle
El domingo es ideal para un paseo suave entre huertos de limoneros y naranjos, acequias y caminos tradicionales. No hace falta hacer grandes rutas de senderismo para disfrutar del paisaje del Valle de Ricote; basta con caminar sin rumbo fijo y dejarse llevar.
Es una forma perfecta de cerrar la escapada y llevarse una imagen real del valle, lejos del turismo rápido.
Última parada antes de volver
Antes de marcharte, puedes hacer una última parada en algún mirador natural o en otro de los pueblos del valle, como Ojós o Ricote. Todos comparten ese carácter tranquilo que define a la zona.
Dónde alojarse para disfrutar el Valle de Ricote un fin de semana
Elegir bien el alojamiento es clave para aprovechar al máximo el fin de semana. Lo ideal es una casa rural bien ubicada, rodeada de naturaleza y con espacio suficiente para descansar de verdad.
Alojarse en una casa rural integrada en el paisaje, rodeada de huerta y con fácil acceso a Abarán, Blanca y el resto del valle, permite vivir la experiencia completa: despertar con vistas verdes, moverse sin prisas y sentir que formas parte del entorno, aunque solo sea por unos días.
Por qué el Valle de Ricote es perfecto para una escapada de fin de semana
- Es una zona tranquila y poco masificada
- Permite combinar pueblos, naturaleza y descanso
- Todo está cerca, sin necesidad de largos desplazamientos
- Es ideal para desconectar y reconectar con lo sencillo
Si buscas qué hacer en el Valle de Ricote un fin de semana, este es uno de esos destinos que no necesita grandes listas de actividades. Aquí, lo importante no es hacer mucho, sino estar bien.


